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El auge de las Bancarrotas

Jueves, 8 de Abril de 2010 10:06 | Redacción

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Si debe declararse en bancarrota es necesario saber si un capítulo 7 o el 13 es el más convenienteLos capítulos más comunes para hacer una bancarrota son el número 7 y el número 13. El capítulo número 7 es para las personas que no tienen suficientes ingresos y piden a la corte que le condonen toda la deuda. En el capítulo número 13 también se le pide a la corte que perdone toda la deuda pero hay que hacer unos pagos de “buena fe”.

Para Mercy Saladrigas, presidente de Saladrigas Law, firma especializada en bancarrotas, “son varias las diferencias entre el capítulo 7 y el 13. Si al hacer un MEANS test, que es básicamente la suma de los ingresos menos los gastos, sobra por cantidad de dinero, la persona no califica para el capítulo 7. También, si la persona tiene más en bienes de lo que la corte de bancarrotas determina, es más conveniente el capítulo 13, para no perder esos bienes.

El capítulo 7 sólo permite tener una casa primaria, un auto por un valor de $1.000 o menos y efectos personales hasta por $1.000. Una persona que tenga más que esos bienes puede acogerse al capítulo 13, que es básicamente una forma de reorganizar las finanzas, con un pago que se hace a la corte en función de dos factores, la cantidad que la persona tiene después del MEANS test, y qué tiene más entre la casa, el carro y los objetos personales permitidos en el capítulo 7. De la diferencia de esto último se establece un pago a la corte, que puede realizarse entre 36 y 60 meses”.

Continuar operando

La organización sin ánimo de lucro “Libre de Deudas” explica que hay un capítulo especial de bancarrotas para los negocios, el capítulo 11: En éste, el tribunal lo(a) clasificará como un deudor en posesión (“debtor in possession”) y le permitirá retener propiedad y control de su negocio. Un deudor en posesión podrá correr operaciones diarias de negocios mientras éste y sus acreedores acuerden un plan de devolución de deudas con el tribunal de bancarrota. Una vez que el plan sea confirmado, el negocio podrá continuar operando mientras paga sus deudas en los términos confirmados por el plan.

Uno de los casos más frecuentes son las personas que quieren deshacerse de una segunda hipoteca, porque la casa ya no tiene plusvalía después de haber hecho la primera hipoteca. “Si el valor de la primera hipoteca es más alto de que el valor actual de la casa, ya no existe plusvalía para cubrir esa segunda hipoteca y esta puede eliminarse en un capitulo 13”, concluye Saladrigas.

Según el informe estadístico mensual de la Corte de Bancarrotas del Sur de la Florida, en enero del año 2009 se presentaron 1.797 casos de bancarrota, mientras que en el mismo mes del 2010 se presentaron 2.377, una diferencia del 32,28%. Los casos cerrados de bancarrotas en enero del 2009 fueron 1.873, mientras que en el mismo mes del 2010 fueron 2.767, una diferencia del 47,73%.

Gran parte de estos casos están ligados a la crisis de la Finca Raíz y todos los problemas adyacentes a ésta. “La mayor parte de mis clientes son personas que han perdido propiedades precisamente porque bajó el valor de las mismas, porque no pueden hacer los pagos o porque la asociación subió tanto, debido a otras personas que han dejado de pagar, que no les alcanza para la hipoteca más el nuevo monto de la asociación”, continúa la abogada.

Sin embargo las bancarrotas tienen su parte positiva: “Después de dos años de haber hecho una bancarrota, es muy posible que las personas empiecen a recuperar su crédito. Muchas personas después de acogerse a una bancarrota se encuentran mejor ya que, al no hacerla, mantienen su crédito arruinado y tienen que enfrentarse a los litigios legales que las compañías a las que adeudan llevan a cabo en su contra”. En conclusión, una bancarrota permite eliminar toda la deuda y, aunque hay que tener paciencia, restablecer el crédito para poder comenzar de cero una vez más.

Pedro Caviedes. Miami

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