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Un largo dolor de cabeza en una economía enferma

Tomando en consideración que Venezuela es un país  monoproductor, y que su mayor fuente de ingreso proviene de la renta petrolera (su principal cliente es Estados Unidos), la crisis económica mundial significó un duro golpe. Tomando en consideración que Venezuela es un país monoproductor, y que su mayor fuente de ingreso proviene de la renta petrolera (su principal cliente es Estados Unidos), la crisis económica mundial significó un duro golpe.

Cuando en un país los índices de inflación están entre los más altos del mundo, las alarmas deben llamar la atención tanto del gobierno, que hace las políticas públicas, como la de los empresarios, quienes fabrican o importan los insumos para atender la demanda, pero sobre todo del consumidor, quien es al final de cuentas el que siente con más rigor el aumento de los precios.

Mercado de Dinero quiso dedicar un reportaje especial sobre este tema tomando en consideración que a pesar de los esfuerzos que hace el Ejecutivo Nacional para disminuir a un dígito la inflación, algunos especialistas en el tema económico prevén que al cierre del 2010 éste indicador alcanzará niveles entre el 30% al 35%.

Es importante destacar que el 2007 fue un año donde hubo una gran presión inflacionaria internacionalmente originada por el aumento del precio del petróleo y alimentos agrícolas, que llevó a la mayoría de los países a tener altos incrementos de los precios.

Para el 2008 las presiones inflacionarias se acrecentaron alrededor del mundo, en gran medida por la crisis económica generada en Estados Unidos.

Tomando en consideración que Venezuela es un país monoproductor, y que su mayor fuente de ingreso proviene de la renta petrolera (su principal cliente es Estados Unidos), la crisis económica mundial significó un duro golpe para su economía.

A su vez las empresas locales dependen de las importaciones, tanto para la fabricación de algunos productos como para abastecer el mercado con bienes provenientes de otras latitudes, y con un dólar controlado a 2.150, y un mercado paralelo donde se cotizaba la divisa norteamericana en más de 8 mil bolívares por dólar, los productos incrementaron de precio de forma importante.

De acuerdo con José Guerra, director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, el 70% de los ingresos de la clase menos pudiente se destina a alimentos, por lo tanto “los pobres no tienen forma de protegerse de la inflación. Quienes ahorran en bolívares no pueden protegerse”, comentó.

“La única forma de hacerlo es tener una economía abierta donde se puedan comprar bienes que vayan subiendo con los precios. En Venezuela se trata de comprar viviendas o apartamentos, pero eso no lo pueden hacer los pobres sino que tienen altos de ingresos”, agregó.

Al tomar como referencia el período presidencial del Hugo Chávez, observamos que desde el año 1999 hasta la fecha la inflación ha alcanzado niveles sustanciales. Hace 11 años este indicador representaba un 20%; en 2000, 13,40%; 2001, 12,30%; 2002, 31,20%; 2003, 27,10%; 2004, 19,19%; 2005, 14,36%; 2006, 17%; 2007, 22,50%; 2008, alcanzó 30,90% y al cierre del 2009 se situó en 25.10%

Cabe destacar que con respecto a otras naciones de América Latina, Venezuela es uno de los países con la inflación más alta.

Las tres naciones con mayor inflación hasta mayo de 2010 son Venezuela, con 31,2%; seguido de Argentina (10,7%) y Uruguay (7,1%).

La voz del BCV

El vicepresidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Eudomar Tovar, recordó que la devaluación y la reconversión monetaria, que entró en vigencia en el 2008, tiene entre sus objetivos principales llevar la inflación a un dígito, meta que aun se mantiene.

“Nosotros estamos trabajando este aspecto y nuestro objetivo es tener menos de un dígito antes del 2012, y hacia allí estamos centrados. De hecho, la inflación cerró en el mes de julio en 1,8%”, subrayó.

De acuerdo con datos del Banco Central,  los precios han subido 76% en un año, de julio del  2009 a julio del 2010. De acuerdo con datos del Banco Central, los precios han subido 76% en un año, de julio del 2009 a julio del 2010.

Destacó el funcionario gubernamental que la inflación se disparó precisamente por “un ataque especulativo a la moneda”.

“Tenemos que reconocer que una buena parte de las maquinarias, insumos y alimentos que consumimos se importan. Muchos lo utilizaban como marcador. Aquí lo que hay es un proceso especulativo enorme. Si vas a un restaurante o a un supermercado lo podrás observar. Hay un proceso especulativo y creo que se ha logrado romper con esa acción cambiaria (la creación del Sitme) que se tomó”, acotó.

Según datos del BCV, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) continuó en junio su tendencia a la baja por segundo mes consecutivo, al registrar una variación intermensual de 1,8% respecto a la alcanzada en el mes de mayo, que se ubicó en 2,6%.

Para el economista José Guerra, la inflación no se puede medir solo por lo que se registre en un mes, sino que tiene que verse en el contexto de un proceso.

“Si se ve la de un solo mes se da la impresión que está bajando, pero cuando la ves en el año, está subiendo. El año pasado la inflación fue de 26%, y ahora ya va en 31%”, apuntó.

A su juicio, el aumento generalizado no se debe a un ataque especulativo, como señala el funcionario del BCV, “ya que los precios han venido subiendo todo el año, con Casa de Bolsa, sin Casa de Bolsa. Es decir, es una falsa explicación del problema”.

“La inflación es un fenómeno que no es de un mes, la inflación es un fenómeno más general, que suele ocurrir a lo largo de un período en el cual se va gestando ese proceso. Hay un largo camino recorrido. En un mes quizá haya una variación puntual de que bajó o subió, pero se tiene que analizar toda la tendencia a lo largo de un período, y al observar esto vemos que la inflación está subiendo”, comentó.

Guerra recordó que la inflación en Venezuela es la más alta de América Latina, y próxima a ser la más alta del mundo. Según señaló, concurren varios elementos, entre ellos el grave descontrol monetario y fiscal que, a su juicio, hay en el país.

“Se recurre mucho al tema de la devaluación de la moneda para generar bolívares para financiar el gasto. El otro aspecto importante es que hay una gravísima insuficiencia de producción nacional, sobre todo de bienes agrícolas que indudablemente empujan hacia el alza el precio”, apuntó

“De acuerdo con datos del Banco Central, los precios han subido 76% en un año, de julio del 2009 a julio del 2010. Eso está reflejando el fenómeno de la insuficiencia de oferta”, acotó.

Según el economista Abelardo Daza, profesor invitado del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), la inflación tiene ciclos bianuales.

“Tenemos un año donde la inflación se acelera y otro año donde se desacelera. Es como una especie de minimontaña rusa. Eso está muy vinculado a las prácticas de ajustes de precios de rubros regulados”, anotó.

Recordó que este año ha habido ajustes importantes en los rubros regulados de los alimentos como consecuencia de la devaluación, y por las medidas que ha debido adoptar el gobierno para evitar los riesgos de la escasez.

“Vemos que en un año como este, donde hay ajustes de precios regulados, la inflación se acelera, y eso hace que el indicador sea mucho más fuerte en los estratos de menores ingresos, que gastan un porcentaje mayor de sus presupuesto”, indicó.

Explicó Daza que son múltiples los elementos que impulsan los costos, entre ellos “el tema cambiario, el aumento de las materias primas, incremento de los salario, además de los factores que hacen que la demanda crezca mas rápido que la oferta, como desordenes en el control en la cantidad de dinero por parte del BCV”.

Redes públicas como Mercal y Pdval,  que son los programas sociales gubernamentales que están en Venezuela y expenden alimentos a menor costo. Redes públicas como Mercal y Pdval, que son los programas sociales gubernamentales que están en Venezuela y expenden alimentos a menor costo.
Cómo actuar contra la inflación

A todo ciudadano le preocupa cómo puede hacer con sus ingresos para protegerse de la inflación, sobre todo en momentos donde el salario no compensa el aumento de los precios de los bienes y servicios.

Al conversar con el economista Abelardo Daza sobre las vías que debe seguir el consumidor venezolano para escudarse de la inflación, el especialista recomendó invertir en inmuebles y automóviles como mejor aliado contra este indicador.

Daza también sugiere endeudarse en tanto las tasas de interés de los bancos estén por debajo de la inflación, y el ingreso monetario de las personas crezca con la inflación. “Si esas dos condiciones se cumplen, vale la pena hacerlo” aseguró.

“Si la tasa de interés de un préstamo hipotecario es 14% y la inflación podría estar entre 28% y 32%, y los ingresos crecen aproximadamente con la inflación, solicitar un crédito hipotecario y comprar una vivienda es un buen negocio en un entorno como este”, agregó.

En el caso de vehículos, dijo que hay que tomar en cuenta que la depreciación en este sector es un poco más acelerada que la de los inmuebles, “pero aplica una lógica similar en tanto el vehículo sea bien mantenido o no tenga un uso por encima del promedio”.

Recalcó que en la medida en que el ingreso salarial del ciudadano se va reduciendo, también las opciones se van limitando.

“Uno puede luchar contra la inflación en la medida que tiene unos ingresos ociosos, y entonces puede invertir en algo que rinda por encima de la inflación, pero si uno no tiene capacidad de ahorro las limitaciones son mayores”, comentó.

El economista recomendó que en el caso de las personas de menores ingresos, se debe aprovechar los subsidios de las redes públicas como Mercal y Pdval, que son los programas sociales gubernamentales que están en Venezuela y expenden alimentos a menor costo, o dirigirse en lo posible a los hipermercados o cadenas mayoristas para hacer algún tipo de compras al mayor y así obtener ciertos descuentos.

“Una opción es que las familias pueden agruparse para tratar de conseguir este tipo de descuentos. Dos o tres familias pueden ir al supermercado y comprar, por ejemplo, seis litros de aceite, y luego se los reparten”, apuntó.

Según Daza, otra alternativa podría ser solicitar el adelanto de las prestaciones sociales para invertirlo en la construcción de la vivienda.

Aseguró que después de la devaluación las expectativas de inflación crecieron de una forma muy importante.

“En la medida que el año ha transcurrido, las expectativas de inflación se han ido moderando porque aunque es cierto que los costos han subido de forma muy importante, el consumo final, la demanda final en los hogares, se ha ido debilitando de forma progresiva, y eso ha evitado entonces que los aumentos de costos se trasladen íntegramente al precio final que pagan los consumidores”, acotó.

“Empezamos con una expectativa de inflación entre el 35% y 40%, y progresivamente se han ido desacelerando” , añadió.

¿Cómo hace un país para atacar el problema inflacionario?

» Según el economista Abelardo Daza, el gobierno debe devolverle la autonomía al BCV, “tener un cuerpo colegiado independiente políticamente con una reputación de gente que le importe que la inflación sea baja”.
También recomendó utilizar la renta petrolera a las cuentas de ahorro e largo plazo a través de la reforma de la seguridad social; estimular la actividad de los trabajadores; tener un presupuesto mucho mas balanceado y una política general para generar una estabilidad cambiaria.

Además sugirió que el gasto publico debe ser eficiente y transparente, para que todos pueden conocer los recursos que se destinan a las obras públicas.
De acuerdo con el economista José Guerra, la gran mayoría de los países del mundo tienen inflaciones muy básicas, y eso se debe a que los bancos centrales se han dedicado a la lucha contra este flagelo, y están concentrados en disminuirlo.

“Se debe tener un Banco Central autónomo, independiente, que no financie el fisco como esta ocurriendo en Venezuela. Se necesita un fisco concentrado en no generar estas presiones inflacionarias, y sobre todo estabilidad en la moneda. Esa es la gran receta y la más efectiva, lo que pasa es que no siempre es fácil aplicarla ni comprenderla, no hay otra”, concluyó.

Lourdes Rojas. Caracas