Close

Polémica por la prohibición de bebidas gaseosas en New York

Viernes, 6 de Julio de 2012 6:32 | Redacción

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/5 (0 votos)

El alcalde Michael Bloomberg quiere prohibir la venta de gaseosas azucaradas en los lugares públicos. El alcalde Michael Bloomberg lucha contra la obesidad.

La  industria sigue incurriendo en actos de profunda irresponsabilidad que deben tener consecuencias legales.

Es una iniciativa polémica que esta en boca de los neoyorkinos y gran parte de los consumidores de los Estados Unidos. El alcalde de la Gran Manzana, Michael Bloomberg quiere prohibir la venta de gaseosas azucaradas de más de medio litro en los lugares públicos.

El objetivo es combatir la obesidad que afecta a una gran parte de los norteamericanos y solo en New York casi el 60% de los adultos son obesos, cifras que realmente asombran.

Esta nueva norma entraría en vigor en marzo de 2013 e incluye las gaseosas, las bebidas energizantes y los tés fríos azucarados. En cambio, las bebidas que contengan menos de 25 calorías, las aguas vitamínicas, los jugos de frutas, las bebidas lácteas y las alcohólicas quedan fuera de las restricciones. Primero  tiene que ser aprobado por el consejo municipal de salud en las próximas semanas.

La medida afectaría a los restaurantes de comida rápida, los teatros, los cines, los estadios deportivos y los característicos puestos de panchos instalados a lo largo y a lo ancho del Central Park deberán limitar sus ventas de gaseosa a recipientes de menos de 16 onzas (470 mililitros).  Los supermercados y los almacenes están excluidos de la medida. Del mismo modo, en los locales de comida rápida, si bien sólo se ofrecerán vasos de menos de 16 onzas, seguirá permitido el refill (volver a llenar el recipiente).

“La obesidad es un problema nacional. En todo Estados Unidos los responsables de salud pública se lamentan y dicen que es terrible”, expresó Bloomberg en una entrevista con el diario local The New York Times. “Nueva York no es un lugar para lamentarse; aquí se trata de hacer algo”, afirmó.

Guerra contra las sodas

La embestida de Bloomberg contra las gaseosas comenzó en 2009, cuando lanzó una campaña publicitaria contra su consumo. En ese momento señalaba que 600 mililitros de gaseosa diarios equivalían a 22 kilos de azúcar por año (ver grafico sobre la cantidad de azúcar que tiene este tipo de bebidas).

Esta vez, el alcalde volvió a dar a conocer cifras que realmente alarman. Subrayó que 58% de los adultos en Nueva York son obesos o tienen sobrepeso y que este problema también afecta al 40% de los niños de las escuelas públicas. Además, precisó que la obesidad causa la muerte de más de 5.000 personas al año en esa ciudad. Con esta nueva norma pretende que para 2016 el porcentaje de adultos que consumen una bebida azucarada por día baje del 30% al 20%.

Sin lugar a dudas que el impacto de las bebidas gaseosas azucaradas tienen su impacto en el sobrepeso de las personas, más que nada cuando se toma en exceso o en recipientes muy grandes. Varias investigaciones privadas respaldan que el alto consumo de este tipo de bebidas genera una cantidad de trastornos en las personas.

Más investigaciones

Por ejemplo, el Dr. Lustig de la Universidad de California, egresado del MIT, ha documentado el impacto del consumo de bebidas azucaradas en el desarrollo del síndrome metabólico el cual incluye hipertensión, hiperglicemia, hígado graso y/o resistencia a la insulina.

El Centro de Investigación de la Obesidad Infantil de la Penn State University siguió el desarrollo de 170 niñas desde los 5 hasta los 15 años, registrando su consumo de leche, jugos de fruta y refrescos. Encontró que a medida que crecían, en promedio, bajaba el consumo de leche y jugos de fruta y aumentaba el de refresco. Las conclusiones del estudio fueron, en esencia, dos: 1) las niñas que bebían refresco a los 5 años tuvieron mayor incremento de peso a lo largo de los diez años que duró el estudio, y 2) el aumento de peso estaba directamente relacionado con las cantidades de veces que bebían refresco al día.

Investigadores de las escuelas de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Harvard y del Instituto Alemán de Nutrición Humana revisaron la evidencia científica desde 1966 hasta 2005 acerca de la asociación entre ingesta de bebidas azucaradas y ganancia de peso en la población. La conclusión fue: entre mayor es la ingesta de bebidas azucaradas mayor es la asociación con el incremento de peso y obesidad y que existe suficiente evidencia para que se desaliente el consumo de bebidas azucaradas como parte de las estrategias de salud pública.

La evidencia demuestra que las enfermedades asociadas a la epidemia de obesidad se están presentando en edades más tempranas. La industria de bebidas y alimentos continúa utilizando estrategias para desinformar a la población y para evitar cualquier campaña efectiva de orientación alimentaria y de regulaciones para disminuir el consumo de estos productos, incurriendo en actos de profunda irresponsabilidad que deben tener consecuencias legales.

Redacción. Miami

Noticias Relacionadas :